La exposición muestra un futuro que incluye sangre de plástico y aviones que pueden cambiar de forma en pleno vuelo.
Abróchese sus botas de PVC y ajuste sus medias de nailon. Es hora de celebrar los 100 años del primer material totalmente sintético del mundo, uno que revolucionó la manufactura, el transporte, la moda y más, se trata del plástico.
“Ha pasado de ser solamente una pequeña muestra de material color marrón en la mano de un hombre a estar prácticamente en todos lados”, dijo Alison Conboy, una de los organizadores de la exhibición. “Es difícil imaginarse una casa sin los plásticos“.
El químico belga-estadounidense Leo Baekeland creó su resina de fenol-formaldehído –Baquelita– en 1907. Aunque los científicos habían estado experimentando con diferentes tipos de plásticos desde tiempo atrás, así llamados debido a su maleabilidad, el suyo fue el primer material totalmente sintético jamás fabricado.
Resistente a la electricidad, químicamente estable, resistente al calor, a prueba de la salinidad, las cuarteaduras y de hacerse añicos en caso de una caída, el material alcanzó un éxito enorme.
Pronto la fábrica de Baekeland en Nueva Jersey estaba produciéndolo para su uso en bolas de billar, tableros de interruptores, mesas, mostradores, engranes y lavadoras de ropa.
Se difundieron nuevos productos con rapidez: el rayón, el celofán, el PVC o cloruro de polivinilo y el polietileno se unieron a la Baquelita en la revolución del plástico.
Algunos de los nuevos productos desataron una histeria entre los consumidores. Promovidas por la DuPont Co. en 1939 como “suaves como la seda y fuertes como el acero”, las medias de nailon desataron reyertas cuando las mujeres atestaron las tiendas de departamentos para sustituir sus viejas calcetas.
En la cinta “El graduado” de 1967, el personaje interpretado por Dustin Hoffman recibe un consejo para su carrera: que se dedicara “al plástico”. Tal vez aún más memorable es la pierna de Anne Bancroft, cubierta con una media de nailon.
El principio detrás del éxito del nailon –el sustituir a un material orgánico caro con uno sintético más resistente y barato– fue repetido una y otra vez durante todo el siglo.
Botellas de plástico, tazas de aislante térmico de poliestireno, conocido como Styrofoam o Unicel; sartenes cubiertos de teflón, contenedores, mostradores de formaica y tela plástica para cubrir alimentos invadieron la cocina, mientras que los hombres y mujeres de todo el mundo hicieron a un lado su seda y su algodón para sustituirlos por el acrílico y el poliéster.
“El plástico ha cambiado mucho durante los últimos 100 años”, señaló Conboy. “Quién sabe qué traerá en el próximo siglo”.Fuente: adnmundo.com
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